El TS declara que, frente a la reclamación por el alimentante frente al alimentista de cantidades debidas por este último al primero por otros conceptos, el alimentista puede negarse a pagar oponiendo la compensación de lo que a su vez le deba el alimentante por alimentos.

Demanda de juicio ordinario reclamando el demandante cantidades a quien fuera su esposa por haber alquilado un local anexo a la vivienda familiar atribuida en uso a esta última en el proceso de divorcio, no obstante, de pertenecer en exclusiva al demandante tras liquidarse la sociedad de gananciales. La exesposa opone la compensación de deudas, a cuenta de las cantidades impagadas por el esposo en concepto de pensión de alimentos de la hija menor común de las partes, establecida en dicho proceso de divorcio.

El juzgado de primera instancia estima parcialmente la demanda y condena a la demandada a pagar al demandante una determinada cantidad. Rechaza la compensación por ser una prestación a favor de la hija de las partes, verdadera acreedora de los alimentos, por lo que no se da la identidad de sujetos que para la compensación exige el CC art.1196.

La exesposa recurre en apelación esta determinación, resultando parcialmente estimada por la AP, razonando que si bien no procedía la compensación legal si procedía la compensación judicial por tratarse de deudas liquidas, imputables al demandante.

El demandante recurre en casación, entendiendo que el pronunciamiento es contrario a la doctrina jurisprudencial del Tribunal Supremo sobre la improcedente compensación de la pensión de alimentos con las deudas entre excónyuges. Considera que no pueden compensarse los alimentos y además no coinciden la persona de acreedor y deudor en las dos deudas.

Comienza el Tribunal Supremo advirtiendo que de las cantidades controvertidas solo han sido finalmente objeto de recurso las determinadas en un proceso penal en el que el demandante fue condenado por el impago de pensión alimenticia en un periodo concreto.

Señala el TS, en cuanto a la denominada «prohibición» de la compensación de alimentos invocada por el recurrente, que la exclusión legal (CC art.151 y 1200) trata de cubrir las necesidades de quien tiene derecho de alimentos e impedir que el alimentante se niegue a prestarlos mediante el mecanismo de la compensación. Es claro, por un lado, que a las pensiones no vencidas no pueden oponérsele la compensación por faltar el requisito de la exigibilidad y, por otro, que el deudor de alimentos no puede oponer la compensación de lo que deba en concepto de alimentos con otro crédito que ostente contra el alimentista.

Pero el alimentista sí puede negarse a pagar oponiendo la compensación de lo que a su vez le deba el alimentante por alimentos para compensar las pensiones atrasadas con la deuda que tenga frente a su deudor. Quien puede renunciar o transmitir las pensiones alimenticias atrasadas, o el derecho a reclamarlas, puede también oponerlas en compensación. Siendo este el presente caso, no es de aplicación la denominada «prohibición» de compensación de alimentos, desestimándose el recurso.