No son buenos tiempos para la seguridad en la Red. A la polémica de las últimas semanas por el hackeo de varias cuentas de famosas en Hollywood, se ha unido la filtración de millones de contraseñas de Gmail.

En el caso de un ciberataque a una persona, el daño en su intimidad es obvio, pero ¿qué ocurre cuando lo que está en juego es la información privilegiada de una empresa? Entonces, la fiabilidad de los proveedores de almacenamiento en Internet es tan importante como las buenas prácticas de los empleados. Como explica Francisco José Mateos, consultor de Seguridad Informática en Vector ITC Group, es básico «informar periódicamente a la plantilla e instaurar ciclos de formación para que sepan gestionar sus contraseñas».

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