El sujeto obligado a retener no puede transmitir al trabajador las retenciones sobre los rendimientos del trabajo no practicados en su día, reclamadas por la AEAT, que no excluye otras posibles vías de indemnización del retenedor respecto al retenido.

Las entidades y personas jurídicas, incluidas las entidades en la atribución de rentas, que satisfagan o paguen rentas sujetas al IRPF, están obligadas a realizar retenciones o ingresos a cuenta, como pago a cuenta de dicho impuesto correspondiente al destinatario ya ingresar su importe a Hacienda (LIRPF art.99.2). Esta obligación también se aplica a los contribuyentes del IRPF que realicen actividades económicas respecto de las rentas que satisfagan o paguen en el ejercicio de esta actividad.

Los sujetos anteriores también han de abonar las cantidades retenidas o que se hubieran debido retener a Hacienda, estableciendo expresamente la normativa tributaria que el incumplimiento de la obligación de retención no excusa estos sujetos de la obligación de hacer la ingreso a hacienda (LIRPF art.99.4).

Por su parte, el perceptor de los ingresos sobre los que exista obligación de retención debe computarse los para la plena contraprestación devengada. Si no se ha hecho ninguna retención o se ha practicado por un importe inferior al importe debido, siempre que la causa sólo sea imputable al obligado a retener a cuenta, el destinatario podrá deducir de la cuota el importe que se debiera haber retenido. Sin embargo, en el caso de retribuciones legalmente establecidas abonadas por el sector público, el beneficiario sólo podrá deducir las cantidades realmente retenidas (LIRPF art.99.5).

En relación con el posible destinatario del importe correspondiente a las retenciones no practicadas en su momento, el incumplimiento de las obligaciones establecidas en los retenedores y obligadas a retener a cuenta no permite en el ámbito estrictamente tributario (dada la ausencia de una norma legal o reglamentaria establecida al efecto) realizar ninguna deducción de los ingresos de los trabajadores o reclamar cantidades de estos que se deban a retenciones no practicadas, como en su momento, una circunstancia que obviamente no excluye otros posibles medios de compensación del retenedor respecto al retenido.