La Comisión Europea propone eliminar gradualmente los derechos de emisión gratuitos para la aviación, ajustarse al Plan de Compensación y Reducción del Carbono para la Aviación Internacional, e incluir las emisiones de transporte marítimo en el régimen de comercio de derechos de emisión de la UE. El comercio de derechos de emisión es un instrumento de mercado, mediante el que se crea un incentivo o desincentivo económico que persigue un beneficio medioambiental.

Las aeronaves y los buques deberán tener acceso a un suministro de electricidad limpia en los principales puertos y aeropuertos.

Se propone la adopción de combustibles marítimos sostenibles y tecnologías de cero emisiones mediante el establecimiento de un límite máximo para el contenido de gases de efecto invernadero en la energía utilizada por los buques que hagan escala en puertos europeos.

Se establece un nuevo régimen de comercio de derechos de emisión para la distribución de combustibles para el transporte por carretera.

Se proponen objetivos específicos para el uso de energías renovables en el transporte.  Así pues, todos los vehículos nuevos matriculados a partir de 2035 serán de cero emisiones. Los Estados miembros deberán instalar puntos de recarga y repostaje a intervalos regulares en las principales autopistas: cada 60 km para recarga eléctrica y cada 150 km para el repostaje de hidrógeno.

Los Estados miembros deben gastar la totalidad de sus ingresos procedentes del comercio de derechos de emisión en proyectos relacionados con el clima y la energía.

Se establecerán mecanismos de ajuste en frontera del carbono en las importaciones de bienes que utilicen en su proceso productivo tecnologías intensivas en CO2.