Se aprueba el uso general de la factura electrónica en las relaciones entre empresarios y profesionales. En las relaciones entre particulares, determinados servicios con independencia de su facturación deben utilizar la factura electrónica siempre que lo haya aceptado o solicitado el cliente.

Se modifica la Ley 56/2007 art.2 bis donde se regula la utilización de la factura electrónica en el sector privado.

Mediante esta modificación, se obliga los empresarios o profesionales a expedir, remitir y recibir facturas electrónicas en sus relaciones comerciales con otros empresarios y profesionales.

En las relaciones comerciales con particulares, con independencia de su volumen de facturación o número de empleados, las empresas prestadoras de los servicios de comunicaciones, financieros, suministros, agencias de viaje, trasportes y comercio al por menor deben expedir y remitir facturas electrónicas a aquellos clientes que han aceptado recibirlas o lo hayan solicitado expresamente. No obstante, las agencias de viaje, los servicios de transporte y las actividades de comercio al por menor, solo deben utilizar esta forma de facturación con un cliente particular cuando la contratación se haya llevado a cabo por medios electrónicos.

La entrada en vigor de esta normativa está supeditada a:

1- La aprobación de un reglamento. Una vez aprobado este, producirá sus efectos:

  • al año, para aquellos empresarios o profesionales que facturen más de 8 millones de euros; y
  • a los dos años, para el resto.

2- La obtención de una excepción comunitaria en:

  • la posibilidad de utilizar papel en las facturas; y
  • la necesidad de recabar autorización del receptor para el uso de la factura electrónica.