Se plantea si puede acordarse la resolución cuando la situación de retraso o impago de la renta al tiempo de interponerse la demanda se debe a una situación confusa, en la que además interviene de manera decisiva la conducta del arrendador y no se detecta en la parte demandada una voluntad de incumplimiento.

Se plantea acción de desahucio y reclamación de cantidad por el importe de la actualización de renta debida y no pagada correspondiente a dos locales de negocio.

La sentencia de primera instancia rechaza la acción de desahucio al considerar que el débito por esa actualización no es un incumplimiento grave que autorice la resolución de contratos de un arrendamiento de tan larga duración y respecto a locales en funcionamiento, comportando a la parte arrendataria un perjuicio desproporcionado con respecto al sufrido por la parte actora.

La pretensión tampoco es acogida en apelación. Afirma la Audiencia que el Supremo ha manifestado con reiteración que el retraso en el pago de la renta, aunque se trate de una sola mensualidad de la misma, puede dar lugar a la resolución del contrato por falta de pago. Pero matiza que ello no significa que todo impago justifique la resolución, pues no puede acordarse la resolución cuando esa situación de retraso o impago al tiempo de interponerse la demanda se debe a una situación confusa, en la que además interviene de manera decisiva la conducta del arrendador y no se detecta en la parte demandada una voluntad de incumplimiento que justifique la resolución.

En este caso, la parte demandada admitió que podrían serle exigidos los incrementos litigiosos, pero en todo en momento solicitó al arrendador que se le girase la facturación debidamente para poder cumplir con exactitud sus obligaciones fiscales, pues las facturas estaban sometidas a devengo del IVA y a retención de IRPF, exigencia, amparada en el contrato que dispone que el arrendador debía presentar la factura. No consta que la parte actora emitiera y entregara a la parte actora la facturación exigible antes de la interposición de la demanda para que se hiciera frente al pago de la diferencia de renta determinada por la actualización.

Por tanto, la Audiencia afirma que, aunque se estime parcialmente la acción de reclamación de cantidad, no puede considerarse que el impago justifique en este caso la resolución, al no mediar voluntad de incumplimiento de la parte demandada, ni pudiendo calificarse este incumplimiento de resolutorio, al ser manifiesta su voluntad de cumplir vinculada a la emisión adecuada de la facturación, ofreciendo una solución clara para atender a la actualización que le era exigible y a la que la parte actora hizo caso omiso.