En una inspección del IS de una sociedad de los ejercicios 2006 a 2008, entre otras cuestiones se regulariza una operación vinculada efectuada con el socio, al entender que realmente la sociedad no presta servicios a terceros, sino que se trata de un servicio personalísimo que presta el socio y administrador a terceros.

No estando conforme con la regularización, la sociedad recurre, llegando ante la AN, que le da la razón y anula la valoración de la Administración en base a los siguientes argumentos:

a) No es posible la separación de la actividad de la sociedad y de la actividad que en favor de la sociedad realiza el socio, pues la valoración de esta última actividad, debe realizarse conforme a las reglas de las operaciones vinculadas.

b) Aunque la normativa del IS vigente en el ejercicio 2006 utilice la expresión «en todo caso» al regular la valoración de la sociedad con su socio profesional, no se trata de una presunción iuris et de iure porque:

– además del criterio gramatical se debe acudir a los restantes criterios interpretativos (sistemático, teológico…);

– no puede admitirse una interpretación que contravenga los principios de efectiva tributación conforme a la capacidad económica y prohibición de la elusión fiscal;

– no existe ninguna razón jurídica para entender que, en el caso de sociedades profesionales, cuando existen operaciones vinculadas, tales operaciones quedan excluidas de la normal valoración prevista para las sociedades;

– lo contrario consagraría un instrumento de elusión impositiva, ya que no podría comprobarse sí se fija el valor real del trabajo personal realizado por el socio.

La Administración no ha aplicado el método legalmente establecido al imputar todos los ingresos derivados de los servicios prestados por la sociedad a un tercero al trabajo personal del socio, cuando, además de no haberlo probado, hay documentos que prueban la participación de la sociedad en la prestación de dichos servicios.

c) En relación con los ejercicios 2007 y 2008, entiende que la Administración puede comprobar si la retribución abonada por la sociedad al socio por el trabajo prestado se corresponde con un valor normal de mercado, pero el método del precio libre comparable utilizado, requiere analizar operaciones semejantes realizadas por personas o entidades independientes, sin que este dé cobertura a la consideración de la prestación de servicios del socio, como si directamente se hubieran prestado a un tercero y no a la sociedad profesional.