Dada la naturaleza de la herramienta cedida por la empresa a sus trabajadores y su indubitable conexión con el desempeño de la actividad laboral, de dicha cesión no se deriva la existencia de rendimiento del trabajo en especie alguno.

Una entidad cuya actividad es la instalación de equipos de alarma en domicilios y negocios, cede a sus empleados el uso de un teléfono móvil y sus accesorios para la realización de su trabajo, prohibiendo por contrato el uso privado del mismo, se cuestiona si dicha cesión se puede considerar como rendimiento del trabajo en especie.

Constituyen rentas en especie la utilización, consumo u obtención, para fines particulares, de bienes, derechos o servicios de forma gratuita o por precio inferior al normal de mercado, aun cuando no supongan un gasto real para quien las conceda. Asimismo, cuando el pagador de las rentas entregue al contribuyente importes en metálico para que este adquiera los bienes, derechos o servicios, la renta tendrá la consideración de dineraria (LIRPF art.42.1).

Como norma general, no existe retribución en especie cuando la empresa pone a disposición del trabajador las máquinas, útiles y herramientas de propiedad o titularidad de la empresa necesarias para que este realice su trabajo. Pero la utilización, consumo u obtención para fines particulares del trabajador de aquellos medios puede constituir rendimiento del trabajo en especie.

Teniendo en cuenta lo anterior, concluye la DGT que, dada la naturaleza de la herramienta cedida por la empresa a sus trabajadores y su indubitable conexión con el desempeño de la actividad laboral, de dicha cesión no se deriva la existencia de rendimiento del trabajo en especie alguno.