Ante las necesidades creadas por la crisis energética y de suministros, el Gobierno ha aprobado nuevas medidas sobre los avales públicos otorgados durante la pandemia.

Recientemente se han ampliado las medidas de apoyo a la solvencia de las empresas iniciadas con las líneas de avales ICO COVID-19. Esto es lo que ha cambiado:

  • Circulante. Se ha ampliado hasta 30-9-2022 (antes era hasta el 30 de junio) la obligación de mantener las líneas de circulante (pólizas, descuento, confirming, factoring…) por parte de las entidades financieras adheridas al Código de Buenas Prácticas (CBP). Esto significa que, si usted tiene un préstamo con la garantía ICO COVID-19 y además otras líneas de circulante, su banco está obligado a mantenerlas hasta el 30 de septiembre (o hasta el 30-6-2023 si su empresa ya se acogió a alguna medida del CBP).
  • Facturación. Hasta ahora, para acceder a la ampliación de los plazos de financiación (o a la ampliación del plazo de carencia) era necesario el requisito del descenso de facturación en al menos un 30% entre 2019 y 2020. Pues bien, dicho requisito se ha eliminado, por lo que, si no pudo ampliar el plazo o la carencia en su momento por no cumplir con él, ahora puede hacerlo.
  • Más carencia. Si usted pertenece a alguno de los sectores más afectados por el incremento de los costes energéticos (agrícola, ganadero, pesquero y de transporte por carretera) y tiene un préstamo en carencia de capital, podrá ampliarla en 6 meses adicionales. Y en el caso de que hubiera agotado la carencia, podrá solicitar una adicional por el mismo plazo.

Paralelamente, se ha aprobado una nueva línea de avales públicos en las mismas condiciones que las anteriores y que podrán solicitarse hasta el 31-12-2022. Sin embargo, esta medida implica más endeudamiento. Para su solicitud, por tanto, presente a su entidad bancaria un plan de tesorería realista que demuestre su capacidad de retorno de la nueva financiación en base a sus ingresos actuales y a la previsión de los futuros.