Validez de la cláusula de sumisión a un tribunal extranjero, inserta en el conocimiento de embarque

La Audiencia Provincial de Barcelona (Sección 15ª) en Auto núm. 22/2019 de 13 de febrero resuelve sobre la eficacia de la cláusula de sumisión inserta en el conocimiento de embarque, tras la entrada en vigor de la Ley 14/2014, de 24 de julio, de Navegación Marítima (LNM), que establece la nulidad de las cláusulas de sumisión a una jurisdicción extranjera que no hayan sido negociadas individual y separadamente.

El Tribunal Supremo y la Audiencia Provincial referida han venido admitiendo la validez y oponibilidad al destinatario o a terceros adquirentes del conocimiento de embarque de los pactos que atribuyen competencia a tribunales extranjeros insertos en el conocimiento de embarque. Así pues, se ha estimado que la cláusula de sumisión expresa incluida en el conocimiento de embarque es eficaz incluso en aquellos supuestos en los que no haya sido aceptada expresamente con su firma por el cargador y los sucesivos tenedores puesto que, para que el conocimiento de embarque surta efectos y vincule al cargador no es necesaria su firma, pues su aceptación es consiguiente a la recepción del conocimiento al tiempo de entregar la cargar para su transporte.

En dicho sentido, el artículo 25 del Reglamento 1215/2012, del Parlamento Europeo y el Consejo, de 12 de diciembre dispone que, “1. Si las partes, con independencia de su domicilio, han acordado que un órgano jurisdiccional o los órganos jurisdiccionales de un Estado miembro sean competentes para conocer de cualquier litigio que haya surgido o que pueda surgir con ocasión de una determinada relación jurídica, tal órgano jurisdiccional o tales órganos jurisdiccionales serán competentes, a menos que el acuerdo sea nulo de pleno derecho en cuanto a su validez material según el Derecho de dicho Estado miembro. Esta competencia será exclusiva, salvo pacto en contrario entre las partes.

El acuerdo atributivo de competencia deberá celebrarse:

  1. por escrito o verbalmente con confirmación escrita;
  2. en una forma que se ajuste a los hábitos que las partes tengan establecido entre ellas, o
  3. en el comercio internacional, en una forma conforme a los usos que las partes conozcan o deban conocer y que, en dicho comercio, sean ampliamente conocidos y regularmente observados por las partes en los contratos del mismo tipo en el sector comercial considerado.”

La jurisprudencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea

  1.  presume la existencia de dicho consentimiento cuando existen al respecto, en el sector del comercio internacional considerado, usos comerciales, es decir, determinados comportamientos generales y regulares que las partes conocen o debieran conocer;
  2. las exigencias de forma deben valorarse conforme a los usos comerciales del sector del comercio internacional de que se trate;
  3. existe un uso en el sector comercial cuando los operadores de dicho sector siguen un comportamiento determinado de modo general y regular al celebrar cierta clase de contratos;
  4. una cláusula atributiva de competencia acordada entre un porteador y un cargador e incluida en un conocimiento de embarque produce efectos frente al tercero tenedor del conocimiento siempre y cuando al adquirirlo, éste haya sucedido al cargador en sus derechos y obligaciones en virtud del Derecho nacional aplicable. Si el tenedor no ha sucedido al cargador no podrá oponérsele la cláusula atributiva de competencia a no ser que haya dado su consentimiento a ella. Los conocimientos especiales del tenedor o su prolongada relación comercial con el porteador no son suficientes para presumir su consentimiento tácito.

Sin embargo, ¿cómo afectan las especialidades de la nueva Ley de Navegación Marítima, concretamente, los artículos 468 y 251?

Al respecto, la Audiencia Provincial de Barcelona declara que cuando quien acciona es el cargador, haya firmado o no el conocimiento de embarque, prima la regulación contenida en el artículo 25 del Reglamento 1215/2012, del Parlamento Europeo y el Consejo, de 12 de diciembre toda vez que, la declaración de nulidad recogida en el artículo 468 de la LNM lo es “sin perjuicio de lo previsto en los convenios internacionales vigentes en España y en las normas de la Unión Europea”. En consecuencia, el artículo 25 del Reglamento CE 1215/2012 no queda relegado por la Ley española. Tampoco lo complementa o introduce requisitos de forma adicionales. El artículo 468 no modifica la situación anterior y la doctrina jurisprudencial existente sobre la validez de las cláusulas de sumisión expresa insertas en el conocimiento de embarque.

Sin embargo, la APB ha estimado que la nueva LNM modifica el régimen de oponibilidad de las cláusulas de sumisión a terceros que no son parte en el contrato (destinatario y sucesivos tenedores del conocimiento de embarque).

El artículo 251 de la LNM española dispone que el adquirente del conocimiento de embarque adquirirá todos los derechos y acciones del transmitente sobre las mercancías, excepción hecha de los acuerdos en materia de jurisdicción y arbitraje, que requerirán el consentimiento del adquirente.

La APB declara que el régimen de oponibilidad de las cláusulas de sumisión a los terceros que no son parte en el contrato (destinatario y sucesivos tenedores del conocimiento de embarque) se trata de una situación que el artículo 25 del Reglamento no contempla expresamente. Si el tercero tenedor del conocimiento de embarque no ha sucedido al cargador, no podrá oponérsele la cláusula atributiva de competencia, a no ser que haya dado su consentimiento a ella.

Área de Derecho Marítimo, Transporte y Logística Comercio Internacional y Aduanas de IMB Grup

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