Entrada en vigor la Ley de Navegación Marítima

El pasado 25 de septiembre entró en vigor la Ley 14/2014, de 24 de julio, de Navegación Marítima, publicada en el BOE el pasado 25 de julio. Esta ley tiene como principal objetivo poner fin a la regulación obsoleta del Libro III del Código de Comercio de 1885, codificar y homogeneizar el ordenamiento jurídico español con el Derecho Marítimo Internacional y la práctica actual del transporte marítimo a fin de proporcionar la necesaria seguridad jurídica en el sector.
En dicho orden de cosas, la nueva Ley de Navegación Marítima:

  • Configura un estatuto jurídico del buque y de su régimen registral. El concepto de buque se articula en torno al buque, embarcaciones (hasta 24 metros de eslora) y artefactos navales. Se añade a las plataformas fijas diferenciadas de los artefactos navales.
  • Los buques extranjeros deben contratar un consignatario para entrar a puertos españoles, excepto las embarcaciones de recreo.
  • Fija las condiciones del contrato de construcción naval y novedades en el contrato de compraventa de buques.
  • Permite la retención del buque o embarcación por créditos procedentes de la construcción o reparaciones del mismo.
  • Aclara los conceptos de armador y naviero. La determinación del responsable de cualquier hecho que tuviera lugar en el medio marino gira en torno a la figura del armador. El armador es quien asume la gestión náutica del buque y la contratación del capitán y del resto de dotación.
  • Regula el condominio naval.
  • Regula los contratos de utilización del buque. Unifica el fletamento como contrato de transporte marítimo de mercancías, con sus distintas modalidades de fletamento por viaje, por tiempo, contrato de volumen, y contrato de transporte de mercancías en régimen de conocimiento de embarque.
  • Nueva regulación de los contratos de arrendamientos, arrendamientos náuticos, de pasaje y de remolque.
  • Regula los contratos auxiliares de la navegación: contrato de gestión naval, contrato de consignación de buques, contrato de practicaje, y contrato de manipulación portuaria.
  • Exime de responsabilidad al consignatario responsable de las pérdidas o daños sufridos por la carga durante el transporte.
  • Regula la responsabilidad civil por contaminación y el régimen de los bienes naufragados o hundidos.
  • Regula la limitación global de responsabilidad por créditos marítimos y la constitución de un fondo de limitación. Una vez constituido el fondo, los titulares de créditos limitables carecerán de acción para perseguir cualesquiera otros bienes del deudor.
  • Nueva regulación del contrato de seguro marítimo con normas especiales para el seguro de buques, el de las mercancías y el de responsabilidad civil. Se establece la obligación del asegurador de indemnizar el daño producido, la cobertura aseguradora de la responsabilidad civil del armador, la validez del seguro múltiple y la legitimación procesal del coaseguro y la delimitación por vía del pacto de los riesgos asegurados. Salvo pacto expreso no se cubren riesgos como “los extraordinarios (bélicos y asimilables), “el vicio propio”, “el desgaste natural” y “la culpa grave del asegurado”.
  • Recoge especialidades procesales en los procedimientos de Derecho Marítimo: el embargo preventivo; la venta forzosa del buque judicial o administrativa, el procedimiento para limitar la responsabilidad por créditos marítimos.
  • Desjudicializa determinados procedimientos previstos en la jurisdicción voluntaria pasando a ser competencia notarial, mediante la certificación pública: la protesta de mar, la liquidación de avería gruesa, el depósito y venta de mercancías y equipajes en el transporte marítimo, el expediente sobre extravío, sustracción o destrucción del conocimiento de embarque, la enajenación de efectos mercantiles alterados o averiados.
Share Button