Nunca un anteproyecto tan descafeinado generó tanta expectativa

Como sabrán, el consejo de Ministros acaba de aprobar varios anteproyectos de Ley para “reformar” nuestro sistema tributario, a saber: anteproyecto de modificación del IRPF e IRNR, anteproyecto de modificación de la LIS, anteproyecto de modificación del IVA, IGIC e impuestos Especiales y anteproyecto de modificación de la Ley General Tributaria.

Los anteriores anteproyectos se han basado en la propuesta efectuada por la Comisión de Expertos nombrada el 5 de julio de 2013 por el Consejo de Ministros – conocida popularmente como “Comisión Lagares” – y dicha comisión, en un acto conjunto con el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, hizo una presentación a bombo y platillo el 13 de abril de este año sobre trabajo realizado por sus miembros: fueron “125 propuestas de reforma y 270 modificaciones impositivas” que se desgranan en las amenas 444 páginas del informe.

Dejo un link si desean consultar más detalles sobre el acto y el informe:

http://www.minhap.gob.es/es-es/prensa/en%20portada/2014/Paginas/20140313_CE.aspx

En cuanto al Informe de la Comisión de Expertos, he elaborado una serie de posts analizando las principales propuestas de dicho informe con el objetivo de ir anticipando lo que pretendía ser la reforma fiscal propuesta por la comisión.

Aunque era de esperar que algunas de las propuestas de la comisión se descolgaran ya del Anteproyecto de Ley, la sorpresa ha sido mayúscula cuando se ha podido comprobar que del ambicioso informe, la escabechina ha sido importante y tan solo algunas de las propuestas se han incluido en citado Anteproyecto.

Nada sobre la eliminación del Impuesto del Patrimonio, ni sobre el Impuesto de Sucesiones, ni ITP-AJD y sobre los impuestos que se proponen reformar (Impuesto Sociedades, IRPF, IVA, Especiales) se recogen algunas de las propuestas de la comisión y en algunos casos, muy diluidas.

En los próximos post iré desgranando las principales cuestiones de cada anteproyecto pero debo hacer hincapié en que se trata de anteproyectos y que entre estos textos, el Proyecto de Ley que resulte y la Ley que finalmente se apruebe puede haber cambios.

Resalto asimismo que esta reforma se prevé que, una vez aprobada, vaya aplicándose en distintas fases, de modo que algunas medidas serían de aplicación, previsiblemente desde 1 de enero de 2015 y otras a partir de 1 de enero de 2016. En este sentido, establecer estas fases y sabiendo cómo se legisla en este país, ofrece más inseguridades que otra cosa pues con un Real Decreto Legislativo o una nueva Ley podría cambiarse este calendario y si uno piensa que hay elecciones antes de que acabe el despliegue de los efectos de esta reforma, me temo lo peor.

En el próximo post empiezo con el IRPF 2015-2016 que nos espera.

Junio 2014

Anna Rossell Barellas
Socia Área Fiscal IMBGrup

Share Button