El Tribunal Supremo respalda el control empresarial sobre los medios informáticos

La sentencia del Tribunal Supremo en un asunto de unificación de doctrina,  confirma que considera válida y que no vulnera el derecho a la intimidad la prueba obtenida por una empresa derivada del examen del correo electrónico existente en el ordenador del trabajador, al haber informado de la prohibición expresa de su utilización para fines particulares.

El trabajador prestaba servicios a la empresa demandada como comprador hasta su despido disciplinario por comisión de faltas muy graves. La empresa probó que el trabajador había adquirido un vehículo de gama alta valorado en 41.000 euros, 39.000 abonados por uno de los  proveedores de la empresa, al que trabajador había realizado compras por importes cercanos a 16 millones de euros en el periodo 2008 a 2013. Los hechos se revelaron cuando un trabajador encontró en la fotocopiadora general resguardos de las trasferencias recibidas y lo puso en conocimiento de su superior jerárquico. La empresa inició una investigación de los hechos, incluyendo la revisión de los mensajes de correo electrónico del trabajador despedido.

En la empresa se pudo probar que existe una prohibición expresa de uso personal de los medios informáticos, limitando su uso a los estrictos fines laborales. Asimismo, los trabajadores, cada vez que acceden con su ordenador a los sistemas informáticos de la compañía, son advertidos de que la empresa se reserva el derecho de adoptar las medidas de vigilancia y control necesarias para comprobar la correcta utilización de las herramientas puestas a disposición de los empleados garantizando el respeto a su intimidad y dignidad.

El trabajador interpuso una demanda de despido que fue desestimada, y confirmada en suplicación. No obstante, el Tribunal Superior de Justicia declaró que no se podían tener en cuenta las pruebas obtenidas a través del correo electrónico del trabajador pero los justificantes encontrados por otro trabajador de la empresa.

El trabajador interpuso un recurso de casación para la unificación de doctrina solicitando la improcedencia del despido y la empresa solicitando que se tuviesen en cuenta las pruebas obtenidas a través del correo electrónico del trabajador.

Para resolver la cuestión, el Tribunal Supremo recuerdó la doctrina del Tribunal Constitucional sobre el control del correo electrónico que exige superar el triple juicio de proporcionalidad, idoneidad y necesidad.  En este supuesto:

  1. La empresa contaba con una política de uso de los medios informáticos que prohíbe expresamente su utilización para fines personales.
  2. Los empleados aceptan las directrices establecidas por la empresa cada vez que acceden a su ordenador y están informados del derecho de la empresa de adoptar medidas de vigilancia y control del correcto uso de las herramientas informáticas.
  3. La empresa actuó tras el hallazgo de los documentos por un trabajador de unos documentos que evidenciaban el incumplimiento laboral.
  4. El contenido del correo se examinó tratando de encontrar elementos que permitieran seleccionar que correos examinar.

 

Por ello, el Tribunal Supremo desestima el recurso de casación planteado por el trabajador y declara la validez de la prueba practicada al haberse cumplido con todas las garantías.

 

Departamento Laboral IMBGrup.

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