El Tribunal Supremo confirmará quién paga el impuesto de los préstamos hipotecarios el 5 de noviembre.

El Tribunal Supremo dictará una sentencia firme sobre quién debe encargarse de pagar el impuesto de actos jurídicos documentados de los préstamos hipotecarios el día 5 de noviembre. La polémica, ya enraizada desde que el TS calificó de abusivo el hecho que los clientes cargaran con todos los gastos hipotecarios, ha llegado a su extremo cuando este ha dejado en suspenso la sentencia conocida el pasado jueves 16 de octubre. La sentencia núm. 1505/2018, dictaba que eran las entidades bancarias quiénes debían hacerse cargo del pago de este impuesto. Esta decisión del tribunal suponía un contundente cambio en la jurisprudencia e implicaba grandes repercusiones económicas y sociales, por lo tanto el TS decidió dejar la sentencia en suspenso y para revisión.

En la sentencia del 16 de octubre el TS recuerda que ya existe jurisprudencia en la materia, no obstante entiende necesario que se proceda a su corrección. En este sentido analiza tres puntos:

1.El requisito de la inscribibilidad.

El ITP y AJD, en su modalidad AJD, solo es exigible cuando el acto incluido en la escritura notarial es inscribible en un registro público. Y además la inscripción es la circunstancia que determina la sujeción a la modalidad de AJD y no a la modalidad de TP.

Por lo tanto, teniendo presente que el préstamo no es inscribible y que la hipoteca si lo es, lo lógico es situar a esta última como el negocio principal a efectos tributarios.

2. La configuración legal de la base imponible.

La definición que la norma realiza de la base imponible al indicar que “estará constituida por el importe de la obligación o capital garantizado, comprendiendo las sumas que se aseguren por intereses, indemnizaciones, penas por incumplimiento u otros conceptos análogos” (LITP art.30) evidencia que el legislador ha contemplado en el precepto la hipoteca y ha querido poner de manifiesto la capacidad contributiva del acreedor hipotecario.

3. El tenor literal de la LITP art.29.

Una correcta interpretación de la LITP art.29, obliga a analizar la figura del “interesado”. Y desde esta perspectiva el beneficiario del documento de un préstamo hipotecario solo puede ser el acreedor hipotecario, que es quién está legitimado para ejercitar las acciones que el ordenamiento ofrece a los titulares de los derechos inscritos.

Todos estos razonamientos llevan al TS a declarar como sujeto pasivo del ITP y AJD en su modalidad de AJD al acreedor hipotecario y no al prestatario.

Al representar esta sentencia un giro radical en el criterio jurisprudencial hasta el ahora sustentado y debido a su enorme repercusión económica y social, el Presidente de la Sala Tercera ha decido suspender la aplicación de este criterio hasta que sea confirmado​ por el Pleno de la Sala.

Nota de prensa Tribunal Supremo

Departamento Fiscal IMB Grup

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